PAJARILLOS


Uno, dos, tres, cuatro y cinco, frágiles y expuestos al mundo salvaje. Escondidos dentro de su capazón protegidos pero desamparados. El destino de uno de ellos quizás será bueno, el de otro ni bueno ni malo, quizás otro no será afortunado, a lo mejor habrá quién tenga buena estrella y, seguro, uno morirá en el intento de haberlo intentado. Pero ellos tendrán plumas, ligeras y con alas fuertes, acumularán horas de vuelo que seguro aún les harán más fuertes y, a la par que fortaleza, aprenderán a vivir con destreza. Sobrevolando el cielo, jugando con las nubes, a ratos con el sol y a otros con la lluvia, pisoteando charcos, escondiéndose en los matojos, luciendo sus cuerpos coloridos y, siendo algo lo más parecido a esos seres libres que tanto imaginamos. Apareándose sin más, hoy este, mañana ya se verá, crearán familias y protegerán a los suyos y, un nuevo ciclo empezará cuando a estos otros les toque aprender a volar, porque ellos seguro tienen plumas y yo sólo las quisiera poder probar.

LÁGRIMA




Rueda por la piel y resbala por el rostro, indica el movimiento hacia abajo como así lo acompaña. Húmeda, salada y emocionada cae ligera sin peso mientras besa la cara, triste y desconsolada, sentimiento del que nace y muere en él sin solventar casi nada y, digo casi nada, porque de su cuerpo ajeno al ojo se vacía una parte importante de la persona que lo acompaña.
Sale de dentro, quizás muy profunda, del alma, se la lleva el viento y en la soledad del silencio nadie la reclama.
(agradezo de todo corazón esta bella lágrima prestada, de una chica que cuando sonríe ilumina al mundo y también mi cara)

FE

Buscar el misterio del vivir sin fe alguna. La llama danza asustada y, curiosamente fría, sigue allí danzando abandonada. Cálida luz que engaña, triste y desconsolada, ella le mira, la otra poco le habla, ella le sopla, la otra escapa y, la historia aquí se acaba. En la fe de todo eso el silencio se proclama.

MOLINOS


Gira y gira y sigue girando sin más, de aquí para allá rodando con el viento, viajando a ningún lugar.
La vida gira y entorno a ella todo da vueltas, pero no somos más que veletas sobrevolando el cielo y de tanto voltear nos mareamos. Volamos como los segundos, suspiramos en cada rodeo que damos y, cuando ya pillamos como va el vuelo nos marchamos a otro lugar lejano. Lo desconozco, no puedo hablar de ello, sólo espero que allí todo sea tan hermoso como lo que aquí veo. Mientras el molino inmóvil contempla el día la luz desciende con triste melancolía y, en un instante sobre mi piel recorre un ligero escalofrío, que me hace sentir esta vida con la que tanto me fascino.

A normal


Moltes paraules, totes escrites, algunes força enrevessades, qui les pot entendre? Hi ha algú a l'altre costat d'aquest llibre ple d'històries?


Una lluna, com si fos de formatge, però no de qualsevol formatge, d'aquell que té forats, amb rius d'aigua salada perquè els seus habitants van haver de marxar i, al marxar no van parar de plorar... (del Màrius, ara, un gran amic).

LA CADIRA


Una cadira, un pensament, un silenci, un moment..., tot va passant despresa però la cadira immòbil espera, respira i viu el caliu que l'envolta. Ella és allà i jo aquí, perduda en aquest món, la miro, voldria seure però no m'hi assec. Però tot i així estic tranquil·la, ella sempre hi serà i en el moment que estigui a punt de caure sé segur que m'acollirà.

TRES GOTAS



La lluvia bien escuchada tiene una melodía especial al caer del cielo, suena con dulces notas al ser movida por la ligera brisa que a veces ni tan siquiera podemos sentir y, mientras esas gotas caen desarraigándose del cielo con cierto delirio cantan y danzan invisibles a nuestro ojo, que muy a menudo por este estrés en el que nos rodeamos lo perdemos, a la visión y al oído. Aprovecha, escondido detrás de las cortinas podrás mirarlas porque cuando no se sienten observadas lo harán sin disimulo y, seguro, mucho mejor. Flotan en constante movimiento y juegan entre sí dejando el azul detrás de ellas. El sol luce orgulloso y más nítido después de disfrutar de ese agua que lo limpió. Naturaleza sabia que sin mano alguna lo hace todo sin más y, a veces, hasta incluso, como ya te dije antes, mucho mejor. Bellas, bailan esas tres gotas que un buen amigo me prestó.