SALLY



Sally piensa que el aire engorda, por eso abre la boca y deja que entre tanto como le quepa en su pequeño cuerpo que cuida a lo grande.
Sally sabe que la vida no es fácil pero aún y así le sonríe a todo porque Sally piensa que si la dicha no es buena con humor se hará más llevadera.
Sally, a veces se esconde, porque Sally no entiende muchas cosas, reflexiona y cuando ya no siente la oscuridad sale a luz para brillar como la que más.
Sally cose sola sus heridas, con hilo de pescar, dicen que es más fuerte y aguanta más.
Sally, baila, canta y brinca tanto como puede, a menudo para espantar la realidad.
Sally a veces vive distante, Sally es mucha Sally y por eso existe en este bello lugar.
Sally mira el sol brillar y alucina con ese cálido abrazo que le da, porque Sally sabe amar con ternura y es lo que más le gusta saborear.
Sally piensa, otras se desconcentra, Sally se pierde entre las llanuras espesas que habitan en la sociedad.
Sally no pertenece a ninguna tribu urbana ni juega a ser algo que jamás será, Sally es consecuente, soñadora, algunas veces incluso inteligente.
Sally ve como el mar a veces se pierde y profundo se encuentra a sí mismo en algún lugar.
Sally jamás quiere engañar pero la vida le enseñó que para habitar entre perros hay que saber ladrar.
Sally es mucha Sally, si la encuentras, déjale un recado, la quiero conocer, porque Sally es la muñeca valiente que todos quisiéramos encontrar en nuestro ser.

AMOR



Uno a veces se pregunta qué es realmente el amor, ese palpitar que nunca cesa, a dónde te llevará. El amor es algo que se siente, está en el aire y no deja de circular, un estado constante del que uno nunca se siquiera apear, un viaje eterno en el que permanentemente se quiere estar flotando. Amor a alguien o amor al estado de amar?


Dímelo tu si es que sabes responder a este estado tan confuso que los humanos por tener razón a veces no pueden disfrutar....amor, qué es eso del amor.

Ella mira el mar esperando saber si debe dejarse llevar por esas olas que jamás la dejarán volver, en un momento deseó ser humana pero cree que será mejor elegir ese estado de conservar el amor eterno sin la necesidad de saber lo que es amar de verdad. Y cantará con un triste canto porque nunca nadie se atrevió, no la vinieron a buscar, dejará a los humanos desconsolados porque cuando la escuchen eternamente quedarán condenados a caer en su mismo estado, amarán, pero no podrán hacerlo con alguien a su lado.

Anclada en su soledad, llorará, y las lágrimas quedarán difuminadas con la sal de mar, nadie nunca más conocerá ese amor que siente. Con un aleteo sutil entre la arena despacito se alejará, allí, para siempre, mientras llora, seguirá cantando bajo el mar.

LA CASA


La hiedra crece trepando sin más por toda la casa, ya casi no se pueden ni abrir las ventanas. Ese viejo caserón ha quedado en mitad de la ciudad que a un ritmo veloz, al igual que la hiedra, está en constante cambio. En ella vive desde hace mucho tiempo una anciana soñadora, se encerró un día allí dentro y no quiso salir a ver más mundo. En sus paredes cuelga cuadros, los que pinta de lo que imagina, quizás su mundo perfecto. En el suelo miles de escritos, algunos en papeles, otros en el mismo suelo. No tiene puertas, las quitó todas para no encontrarse con muros absurdos, para no tener que esconderse de nada. La luz le llega por el techo de cristal en el que todavía se puede ver el cielo brillando al anochecer. En un cuarto guarda con recelo su gran telescopio, y con detalle puede ver mejor las estrellas, ella dice que si las miras con calma se puede conseguir ver como sonríen. Duerme, cubierta con una ligera manta porque de tanto amar se le terminó el amor y, cada noche, siente el frío de esta soledad que la ha dejado habitando en otro mundo. Siente ligereza en sus carnes, está algo delgada, mira con los ojos brillantes porque su pensamiento siempre está en constante ebullición, circula por su interior a la velocidad del sonido y sus manos no cesan de plasmarlo allá donde se deja. Huye de la tristeza, y escapa con su mejor alegría, pinta y describe las cosas con colores y, la puerta de su casa siempre está abierta, sólo que el mundo que ve afuera, a veces..., le atormenta. La hiedra crece, y el verde cubre la casa, y detrás de todo ese manto insólito en mitad de la ciudad, duerme ella, escribe todavía con pluma y pinta los lienzos con tal hermosura que el mundo si entrara enseguida comprendería. La puerta está abierta, jamás la cerró del todo, por si acaso alguien llega.

DRAGONES


Nada tiene sentido cuando empieza a tener demasiada forma, todo toma forma entonces pierde el sentido. El cielo abrió sus puertas y entraron desde allí todo de fuerzas que iluminaron el día pero tomaron formas desapercibidas y las sintió quién supo verlas. En su luz mis ojos se perdieron y en ello dejé la vida, traspasé la frontera de mi cuerpo y navegué como la mejor de las doncellas, sin más, el tiempo me concedió un deseo y me perdí en la época medieval en la que los caballeros luchaban contra los dragones sin darse cuenta que eran ellos los que el poder poseían, el poder de esa fuerza genial para la vida, con su aleteo y su fuego se defendían, volaban sin más a pesar de ser atacados constantemente. La doncella los miraba en la noche en la cima de la torre del castillo, la doncella estaba triste porque no quería que tuviesen que estar constantemente batallando por lo que era su tierra, su destierro no era nada justo. El dragón se mantuvo frente a ella un buen rato, ella le miró fijamente a los ojos y cómplices con la mirada comprendieron que su destino era el mismo, la doncella elevó su mano pidiendo que la llevase con ella, el dragón agachó la cabeza y se la llevó, para siempre, la pena de la doncella desapareció, si no podía con los caballeros se uniría a la fuerza de los dragones que la protegían y le regalaban todo su amor a cambio de nada. Lo dejó todo y se marchó, sin pena alguna, la doncella, así, perduró.

TÚ-YO


TÚ-YO, YO Y TÚ, UN NUEVO SER QUE NACE ENTRE DOS, SE FORMA A PARTIR DE DOS ESENCIAS DISTINTAS, SE CREA EN LA CONFUSIÓN DE PERDER LOS LÍMITES DEL TÚ Y DEL YO, SE GENERA ENTRE LA CORRIENTE DE UNO Y DEL OTRO, CORRIENTES ALTERNAS QUE ENTRE LA UNA Y LA OTRA VAN CREANDO UNA ENERGÍA PERFECTA, COMPLEMENTO EXACTO DE UN TÚ PARA UN YO, DE UN YO PARA UN TÚ. CÓMO QUERER DEJAR DE PERDERSE EN ESA GRAN INMENSIDAD QUE TIENE UN SER CON OTRO, CÓMO NO DEJARSE HACER, CÓMO DEJAR DE HACER.

TÚ-YO, PRIMERO TÚ, DESPUÉS YO, IMPORTANTE EL ELEMENTO ENTRE LAS COORDENADAS DEL ORDEN, YO SIN TI NO SOY, TU SIN MI NO PUEDES SER. AHÍ ESTÁ EL MISTERIO DEL TÚ Y EL YO, DOS PUNTOS QUE CIRCULAN EN LA MISMA GALAXIA Y SE RODEAN EL UNO AL OTRO, SE ABRAZAN Y SE ABRASAN Y SE HABLAN Y SE COMPRENDEN AUNQUE SIN PALABRAS TODO SE SUCEDE, EN LA DISTANCIA SE BUSCAN Y SE ENCUENTRAN DE NUEVO, TÚ-YO, TU PARA TI YO, YO PARA MI TU.

EL CAFÉ - II


El viento soplaba ligero mientras envolvía sutil con caricias su mejilla, el día estaba algo gris y triste, más bien diría apagado, el sol intentaba asomar la cabeza pero las nubes peleaban con él para que no lo consiguiera, un día revoltoso, en el que todos los poderes de la naturaleza jugaban entre sí para ver quién ganaría finalmente la partida.

Pasó por una cafetería pero no era la misma de la otra vez, resultó no tener el mismo aroma, pero aún y así, con el recuerdo de aquella mañana se aventuró a entrar. Curioso, nada era igual, era totalmente confuso, el ambiente del humo cubría todas las paredes de aquel lugar, aprovechó para encenderse un cigarrillo. El camarero no tenía nada de especial, a pesar de ser primera hora de la mañana arrastraba sus pies algo cansino y, sin dirigirle casi la palabra, con tan sólo un gesto de cejas le vino a preguntar que quería tomar. Vergonzosa apretó la garganta para que su voz se pudiese escuchar con todo el ruido y lanzó tremola y tímida su petición - un café por favor-.

A nadie parecía importarle el día pero ella continuaba intentando averiguar finalmente qué sucedería, sentada allí con su café, sin nada más que observar lo que la vida misma por sí sola haría. Todos se movían como meros autómatas, inexpresivos en sus rostros, no podía creerlo, esto jamás lo haría, no paraba de repetirse una otra vez que el gris es aburrido, es que a caso los demás eso no lo veían? Entró otra vez aquel chico, increíble, cómo pudo ser, la vino a revolver de nuevo, él la miró en la distancia, pareció reconocerla, le sonrío, una sonrisa. El sol empezó a brotar de entre las nubes y un ligero rayo de luz que entraba por la ventana le iluminó todo su rostro, tuvo que entrecerrar los ojos, y se dejó hacer, la vida sin más entró en todo su ser. Giró la vista, descolocada por aquella sensación de saciedad con la naturaleza, e intentó enfocar la mirada hacia el interior, el chico había desaparecido de nuevo. Salió corriendo a la calle, ya no consiguió saber hacia dónde se dirigió, la brisa golpeó su rostro y, en mitad de todo el barullo que nació en su interior tuvo que ser rápida para dejarlo dormido a un lado, continuó por dónde se quedó antes de entrar en ese inhóspito lugar.

AMAR


Su alma quedó desnuda, se dejó hacer y, al dejarse hacer perdió todo su ser, en un abrazo se le escapó la mitad más importante que poseía y al salir corriendo de ese lugar quedó sola y malherida. Con sus pechos de adolescente y su mirada cristalina, aún y no tener la inocencia propia de su edad, aprendió cosas nuevas sobre el amor y la vida. Perdida en el infinito sin compasión se lamentaba cada día, ese gran amor que sintió la llevó a quedarse sin su gran sonrisa, las lágrimas se vertían y caían lentamente sobre su rostro triste después de esa tarde nublada en la que el viento acariciaba su largo cabello. Hoy las notas de su guitarra ya no suenan, ni tan siquiera puede mirarla, ya no quiere tocarla, se le quitaron las ganas...era todo, su ilusión ahora mal templada, quedó en nada. Su rostro palideció y allí quedó anclada, se giró para ver si él la miraría pero sus ojos jamás pudieron volver a ver su mirada, en estatua de sal quedó y él marchó porque así se lo pidió ella. Jamás pensó que eso quedaría como un gran peso en su corazón, sin inspiración, sin alegría, jamás pensó que algo que comenzó tan bello destrozaría toda esa existencia que la había alimentado durante esos momentos tan llenos de armonía. En la música nacieron pero irónicamente ella se quedó sin melodía. Todo era amor, ahora casi sin pasar el tiempo, ya es melancolía. Le ama, con toda su alma, ese alma que ahora ha quedado malherida. Se dejó hacer y al dejarse hacer regaló todo su ser, sobre las sábanas entregó lo más bello que tenía y por dar tanto amor después perdió lo que más quería. Palpita su corazón con tanta fuerza que aún tiene la esperanza que le volverá a encontrar en otra vida, o quizás sin ir tan lejos, pronto, otro día.