ECO EN MI INTERIOR



EEEEOOooo, HOLA...Hola...hola. No te veo, dónde estás? No hay presencia pero si la esencia inquieta en este mi pobre corazón. En un desierto, descalza, camino y no hallo el oasis en el que estés sentado esperando a que llegue yo. Hoy el día nació sin sol y después de pensarte el camino se iluminó. Con la compañía se recibe mucho y en la ausencia se alimenta aún más esa falta de presencia. Crecen las ganas de volver a sentirte alentándome aquí cerca, tan tan cerca que me parece tenerte casi dentro, muy muy dentro, cobijado en mi interior. El calor aprieta y las dunas no terminan, casi me arrastro pero las fuerzas al recordarte me ponen otra vez en pie. A veces cerca pero tan lejos, distante y frío, te miro y observo la belleza que colma tu ser, y respiro, volverá, sé que todo lo que tuve volverá. Deliro, el calor del desierto me ahoga pero sé que al final de esa, la siguiente montañita de arena, aparecerás ante mí, esa esperanza es la que no muere, y en esa esperanza hallo la paciencia suficiente para resistir esta ausencia y este eco que habita hoy en mi interior.

ARENA DE PLAYA


Bajo el cielo de tus miradas me oculté tras el silencio, las palabras se entremezclan y, a veces, no dicen casi nada. Con el sol sobre mi espalda camino en esas playas, tranquilas y lejanas en las que una a menudo no siente casi nada. Mezclándome en la grandeza de esa belleza, casi sin límites, perderé la cabeza para poder ser arena de playa, entonces, sentiré como la gente pasa, se sienta sobre mí y, plácida reposa mirando el mar que le alimenta su calma. Yo allí tirada bajo ellos será la manta que les da reposo, mientras, aprovecharé para esconderme sin necesidad de tener que decir nada. Por la noche me quedaré allí tranquila y la luna seguro me canta, me acunará entre sus brazos y el mar seguro la acompaña.

COMPLICIDAD

EN MI CORAZÓN LATEN LOS MIL MOMENTOS QUE HAY EN UN DÍA,
EN MI CORAZÓN LATEN TODOS LLENOS DE VIDA.
EN MI CORAZÓN HABITAN LOS MIL VACÍOS QUE SE RESPIRAN,
EN MI CORAZÓN SE SUFRE TODO A LO QUE LE TEMÍA.

QUIERO Y RESPIRO CON ELLOS,
AMO Y SIENTO EL DUELO QUE ME DEJAN POR DENTRO.
QUIERO Y AMO TODO CUÁNTO DESEO
Y AL NO TENERLO, COMO NO, LO ECHO MUCHO DE MENOS.

AUSENCIAS, MOMENTOS DE SILENCIO SIN COMPAÑÍA.
SON AUSENCIAS Y ES POR ELLO QUE MI VIDA QUEDA TRISTE Y DESVALIDA.

SÓLO UN SENTIMIENTO CABE EN TODO ESTO,
AMOR, CARIÑO Y TODO LO MÁS BELLO.
COMPLICIDAD, ASÍ DE SIMPLE,
LO MÁS BONITO LO LLEVAN DENTRO TODOS ELLOS.



OSCURIDAD


Un día nuevo nace y con su luz ilumina la vida. Sin más, tristes destellos en forma de nubarrones oscuros contaminan este cielo azul que antes se veía. La oscuridad de la noche es bella, la oscuridad mientras dos amantes se disfrutan es hermosa, la oscuridad en un momento cálido al lado de un amigo es bonita; pero la oscuridad que envenena la calma y censura cualquier actitud de libertad es simplemente negra, sucia, triste e insana. No poder ser uno frente a otros y sentir que en silencios todo se guarda va dejando poca fuerza y, apaga esa bella luz al despertar del alba, entonces la oscuridad invade y contamina ese brillo natural del ser, que su única intención ha sido mezclarse con la luz del día y pintarlo todo con los más bellos colores.

AMAR


Las flores son rojas, las que más me gustan, hay de otros colores pero cada uno las mira a su manera. Yo la busqué roja porque palpita en mi interior con su color, el mismo que el de mi corazón. El olor es profundo y su fragancia se viste de elegancia a mí alrededor, sin pretender conquistar nada conquista todo a cada paso que da. Sentada en la soledad de ese momento, el que queda después de amar y no entiendo, siento como si se hubiesen llevado lo más grande que hay en mí y, esa que soy yo, la veo volar a mi alrededor, flotando y sonriendo sin más. Un segundo, un instante pero como el más grande. Un beso, un abrazo, ese gran abrazo que no sé dar, lo escondo entre las palabras que viajan por este lugar. Amar, sentir, vibrar, ser capaz de todo y más, todo por cuánto me puedan dar, todo por cuánto doy, todo por lo que no hay más que ese don de atravesar el tiempo sin espacio ni lugar. Surcar entre los bastidores de este gran lugar, entrar, salir, que más da, todo da igual y las voces se convierten en esos suspiros que entonan dulces canciones y, los gestos no son más que meros movimientos al azar, después se posarán en algún rincón de la memoria y nos harán recordar. Amar todo aquello cuánto me pueda elevar. Me elevan y cada vez me quiero elevar aún más, droga que probé y deseo probar casi al instante después. Pasión, desenfreno, sin control hasta la saciedad, que el ser se eleve y cada vez se aprenda como la primera al volver a amar, porque se puede amar de mil maneras pero en todas lo único que cuenta es amar de verdad, y entonces el color con que lo sientas, en seguida lo verás.

SECRETOS


Secretos, palabras ocultas que no se aclaman. Secretos, sentimientos que transitan por las llanuras del alma. Escondidos tras el silencio van envenenando la calma. Secretos, a menudo, codiciados por otros y sellados con amargura de quién los aguarda. Se dispersan en el corazón e incluso pueden llegar a enloquecer a la razón. Secretos en las miradas de quién habla, eso proclama algo mucho más grande que sus palabras. Secretos, en los besos robados al viento con una destreza inesperada, de repente, una pausa, el tiempo se para y el beso se alarga. Secretos, y en la soledad de esos secretos todo se apaga, allí dormidos sin sentido se pierden en la distancia; pero con su eco desde el interior se proclaman, intentan escaparse y, al llegar a los labios, por suerte, recuerdan ese beso, dulce, inocente y, entonces se callan.

HUÍDA


Me hablas, me cuentas, me dices, yo escucho, atiendo, creo que no entiendo o quizás lo que prefiero es no entenderlo. Me comentan, lo parlotean, incluso revolotean, ciertas mentiras, engaños, patrañas y pocas verdades. Aburridos, están muy aburridos, de sus vidas, esa pobre existencia que les rodea, que triste tener que mirar en la vida ajena. Me escondo, te enfadas, me recriminas y, a lo mejor, un poco me castigas. Te agradezco, pero padezco con algo de dolor un poco punzante, el sabor de esas palabras, que a veces entrelazadas, pretenden llegar a decir cosas que mis delicados oídos no quieren oír. Mencionas y tengo que escuchar, pero poco importa o quizás mucho, yo sé lo que no quiero, lo que quiero ya se verá. Los silencios también son agradecidos, las sonrisas ya ni te cuento, pero el estado más perfecto puede que sea una simple tarde, así de sencilla, llena de momentos que alimentan un poquito más la vida. Cómo pudiste hacerlo, toc-toc, y alguien entra, no sé hasta cuando pero de momento lo voy disfrutando. En el tiempo perduran los recuerdos, algunos buenos, otros amargos pero con cierta dulzura de ellos me queda siempre algo. Puede que huya, como siempre corriendo hacia otro lado, a lo mejor no quiero atraparlo, el momento más delicioso es estar probando y, el momento en que todo se me convierte en algo un tanto extraño, huyo, sí, sí, hacia el otro lado.